Adaptación del cambio en la nueva normalidad

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Peter Hirst
05/01/21
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Parqueaderos que se reservan con anterioridad con aplicaciones, comercios de paso que se convierten en tiendas virtuales, gimnasios que transmiten sesiones en línea de levantamiento de pesas, bares que lanzan concursos en la red y venden cervezas en envases para llevar…y educadores exprimiendo lo que alguna vez fue solo una herramienta digital complementaria. El año 2020 fue modelado por cambios y alteraciones globales sin precedentes, y ya cerca de un mundo post-COVID 19, nos preguntamos cuántos de los nuevos modelos de negocios llegaron para quedarse. 

Nuevos hábitos para tiempos inéditos

Los hábitos pueden crearse con una rapidez impresionante, y algunos pueden durar toda la vida. Nuestros éxitos dependen en gran medida de las complejas formas en que hacemos hipótesis, probamos y repetimos diversas acciones y, al final, nos adaptamos.

Rara vez recordamos el momento preciso en que comenzamos a hacer de forma consciente lo que más tarde se convertiría en un hábito: como poner la mesa de un modo particular, o picar las zanahorias en julianas, bastones o cuadritos. Igualmente, palabras como aislamiento, número de reproducción y permiso de ausencia, que ahora fluyen tan naturalmente de nuestros labios, no eran parte de nuestro léxico habitual hasta hace un año. 

La creación de hábitos depende de la relación entre el esfuerzo que implica realizar una tarea específica y la recompensa obtenida. A todos nos gusta esa cantidad de endorfinas que sentimos después de correr, pero no el tiempo que nos toma alistarnos, la carrera en sí y la obligada ducha posterior. Algunos hábitos aparecen, nos acompañan brevemente y luego desaparecen cuando las condiciones cambian. Desde una perspectiva organizacional, la clave para conseguir las tan anheladas ‘transformaciones’ yace en minimizar el esfuerzo y maximizar la recompensa. Es así como los hábitos se quedan en nuestras vidas. 

Adaptarse en tiempos cambiantes

La transformación digital es un término omnipresente y que ha sido empleado en documentos del área por al menos una década. Sin embargo, nadie imaginaba que su uso se dispararía de la forma en que lo hizo en 2020, forzado, valga decirlo, por los obvios factores externos ya conocidos. Antes bromeábamos constantemente sobre la lentitud con que se producen los cambios en la academia, salvo esta vez. La mayoría de las universidades e institutos en el mundo entero están adaptando sus modelos de negocios para hacer frente al cambio. Ahora vivimos tiempos de agitación y retos, pero también de esperanza. 

Una de las razones por las que me encanta Moodle es porque se ha desarrollado a la par de la adopción gradual de la enseñanza virtual dentro de las instituciones académicas. Moodle es un sistema que cuenta con muchas funciones y que se ha ido puliendo con cada nueva versión. Si bien el inmenso abanico de posibilidades que ofrece el modelo de código abierto es motivo de optimismo, esto también trae consigo muchos inconvenientes: el astronómico número de versiones en uso y la multiplicación del esfuerzo para probar las mismas actualizaciones y plugins.  

En vista de las circunstancias, los negocios y las universidades han decidido dejar de lado sus propios sistemas de alojamiento y se han trasladado a modelos SaaS que ofrecen economías de escala que serían imposibles de alcanzar con otros métodos. Un resultado positivo de este vuelco obligado al aprendizaje a distancia es que podría provocar un cambio total; pasaríamos de enfocarnos en pequeñeces relativas a, versiones, pruebas y actualizaciones, a desarrollar las habilidades del personal académico. 

Y en cierta medida esto ya está ocurriendo de forma natural, pero se espera que el proceso se acelere en el futuro dada nuestra intensa actividad de este año.  A pesar de toda la planificación que implica mejorar la adopción de un sistema de enseñanza y aprendizaje, los líderes siguen dependiendo del ritmo al que las personas pueden adaptarse al cambio, y esto puede variar enormemente dependiendo de sus propias motivaciones, planes y capacidades. 

El equilibrio entre comportamientos deseables suficientemente motivadores y comportamientos no deseables y desmotivadores es difícil de hallar. En general, enfocarse en afinar y mejorar lo ya existente, en lugar de promover un cambio total, parece ser el método más efectivo para mejorar el proceso desde el punto de vista costo-beneficio. 

Transformación Digital

En un año como ningún otro, 2020 encaminó a muchas organizaciones e instituciones académicas hacia la transformación digital. Las instituciones de todos los tipos y tamaños buscaron fortalecer o construir su oferta digital para facilitar el aprendizaje en línea sin interrupciones y optimizar los recursos. En este tema especial de E-Learn, exploramos la transformación digital que tiene lugar en todo el mundo. Siga leyendo para descubrir tendencias, conocimientos y mejores prácticas sobre cómo las empresas y las instituciones académicas se están adaptando a la nueva era de la educación.

¿Qué impulsa la transformación digital? 

Sin duda los evangélicos (como todos los fanáticos) son conocidos por promocionar ardorosamente la medicina que supuestamente los ha sanado, pero como decía santo Tomás: “ver para creer”. La transformación digital no puede enfocarse solamente en la tecnología necesaria para hacer, digamos, cambios cosméticos sin cambiar el sistema mismo. En lugar de ello, debe enfocarse en mejorar las capacidades y la motivación del personal para usar las herramientas. En la mayoría de los casos, un cambio total y precipitado de sistema puede echar por la borda años de trabajo y costos dedicados a la adopción; por ello, poner el foco en el desarrollo del personal, y así dar sustento a los hábitos, es la vía para construir una enseñanza digital pedagógicamente sólida y verdaderamente participativa. 

El Cambio (algo que nos ocurre) siempre es externo. La forma en que lo afrontamos determinará si logramos o no una transición exitosa hacia la nueva normalidad. Aunque no podamos controlar el cambio, sí podemos controlar la transición. 

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