Los límites para la educación no existen… y la Universidad Católica del Oriente lo sabe

Laura Orozco
11/09/17
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¿Por qué es importante? Con este modelo pedagógico que consiste en poner al estudiante en el centro de todo el proceso educativo, los estudiantes pueden decidir si quieren un modelo presencial, virtual o mixto para potencializar el aprendizaje.

Rionegro, Colombia.

En la región oriental de Colombia, más exactamente en el departamento de Antioquia, se ubica la Universidad Católica del Oriente, una institución insignia para los jóvenes de las zonas rurales y aledañas a las grandes ciudades. Su modelo pedagógico consiste en poner al estudiante en el centro de todo el proceso y en asegurarle respaldo y acompañamiento, ya sea que tome sus clases de manera presencial o bajo la modalidad virtual.

Según Guillermo León Herrera Gil, coordinador del programa de Teología Virtual de la Universidad, las iniciativas virtuales dentro de la institución cobran cada vez más importancia y actualmente se dividen en tres realidades:

Haciendo uso de Moodlerooms, esta universidad ha podido implementar todas sus clases con formato presencial, virtual y mixto.

1. Modalidad 100% virtual

Hace 10 años, la Universidad Católica del Oriente decidió lanzar su primer programa completamente online e incursionó con la Maestría en Educación en convenio con la Fundación Universitaria Católica del Norte. El posgrado, que siempre ha tenido un alto nivel de demanda en la región, funciona exitosamente con dos énfasis claramente definidos: educación rural y Derechos Humanos.

Más tarde, en 2013, la institución amplió su oferta e incluyó dentro de sus programas cien por ciento virtuales al pregrado en Teología. “Vimos la posibilidad de ofrecer una carrera que ya tenía mucha fuerza en los ámbitos eclesiales, pero también en la formación de laicos. A nuestra universidad la buscaban mucho, pero cuando solo teníamos el programa presencial, la distancia era un obstáculo para los estudiantes del campo”, explica Herrera Gil.

Universidad Católica del Oriente. Foto Camara Lucida.
Universidad Católica del Oriente. Foto Camara Lucida.

Para garantizar el excelente funcionamiento de ambos programas y para mitigar las altas tasas de deserción que aún presenta la educación virtual, la Católica de Oriente cuenta con varias iniciativas para acompañar al estudiante. Una de ellas se denomina ‘Pedagogos’ y consiste en formar docentes tutores que sepan permanecer en constante comunicación con sus alumnos a través del correo electrónico, chats de Whatsapp y, por supuesto, la plataforma Blackboard Learn sobre la que funcionan ambas carreras online.

“Se cree que en la virtualidad esto es imposible de hacer, pero para nosotros no es opcional. Todos los cursos virtuales deben tener al menos dos encuentros sincrónicos entre el estudiante y el docente para que hablen y resuelvan inquietudes”, explica el coordinador.

2. Modalidad presencial con cursos virtuales

Actualmente, el 100 por ciento de los programas presenciales que ofrece la universidad cuentan con, por lo menos, un curso completamente virtual. Este alcance se debe a que las primeras asignaturas elegidas por la institución para que fueran dictadas de manera online fueron las del tronco común, es decir, las electivas y las humanísticas.

“El plan es que para 2018 ya comencemos a ofertar todas las optativas de manera virtual: aquellas que tienen que ver con la profundización investigativa. Para el segundo semestre de 2018 y el primero de 2019, iremos carrera por carrera buscando aquellas materias básicas que se puedan ofrecer virtualmente. Esto es algo que han agradecido mucho los estudiantes que trabajan o que vienen de otras regiones”, asegura Herrera.

Los cursos virtuales que hacen parte del pensum presencial funcionan a través de Moodlerooms y todos los estudiantes que ingresan a la institución reciben una capacitación sobre el funcionamiento de la plataforma durante la semana de inducción. Según el coordinador, la universidad ha creado sus propios tutoriales para que los alumnos entiendan, paso a paso, asuntos de la talla de: cómo entregar una tarea, cómo programar un encuentro sincrónico o cómo hacer una teleconferencia.  

3. Acompañamiento virtual transversal

Esta tercera realidad tiene que ver con el elemento virtual, a través de Moodlerooms, en todas las asignaturas presenciales. Estas, aunque continúan dictándose desde el salón de clases, pueden subirse a la plataforma a través de la cual también es posible realizar evaluaciones de manera online. “Todos los estudiantes encuentran allí el esquema del curso, los repositorios, las publicaciones del docente, etc. Para nosotros es muy importante que todos tengan acceso a la información a través de la web y que aprendan a estudiar de esta manera. Hay algunos alumnos que se distraen frente a la computadora y terminan revisando sus redes sociales, pero para el nativo digital es indispensable saber estudiar bajo esta modalidad”, concluye Herrera.

De esta manera, mientras las carreras completamente online funcionan a través de Blackboard Learn, los programas presenciales cuentan con un acompañamiento virtual permanente a través de Moodlerooms. Es decir, ningún alumno que ingresa a la institución está exento de los beneficios que la tecnología pone a su disposición para brindarles una mejor educación; mejor aún, todos cuentan con la guía y el soporte continuo de los directivos y profesores, ya sea que los tengan en frente o a la distancia de un clic.

Guillermo León Herrera Gil, coordinador del programa de Teología Virtual  de la Universidad Católica del Oriente.

Foto: Camara Lucida.

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