La integridad académica en los Estados Unidos desde la mirada de un estudiante internacional

Kyoungah Lee, International Programming Coordinator & Advisor, University of Pittsburgh. Photo: AFP Justin Merriman.
Kyoungah Lee
19/10/17
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¿Por qué es importante? ¿Alguna vez se ha preguntado por qué los estudiantes internacionales pueden reproducir respuestas palabra por palabra? Tal vez se les haya enseñado a hacerlo a lo largo de su vida académica. Aprenda sobre distintos estilos de aprendizaje y descubra cómo enseñar a los estudiantes de manera más efectiva.

Esta es la historia de mi hermano, quien se graduó de la secundaria en Corea del Sur y vino a los Estados Unidos a estudiar ingeniería. Recuerdo que nos contó que en su primer día de clase de inglés estaba muy ansioso de recibir su primera tarea, que consistía en escribir oraciones usando unas palabras específicas. Para esto, buscó con toda confianza las palabras en un diccionario que encontró en internet y copió los ejemplos que aparecieron allí, que es lo que hacen generalmente los estudiantes en Corea del Sur a la hora de realizar sus tareas, ellos copian y pegan el contenido que necesitan. No obstante, cuando recibió la realimentación de su trabajo, el profesor había escrito “no al plagio”. De inmediato me preguntó que qué era “plagio”, pues si lo había cometido, no había sido precisamente intencional. En ese momento fue cuando entendió que el sistema educativo de los Estados Unidos era muy diferente al que venía acostumbrado.

Traigo como ejemplo el caso de mi hermano, porque, aunque uno no lo crea, esta experiencia la tienen muy a menudo los estudiantes internacionales. Muchos de los que llegan nuevos y especialmente de Asia, no están familiarizados con lo que constituye una violación de la integridad académica, pues se comportan según la forma en la que por más de diez años fueron criados, educados y formados. Es muy frecuente que estos estudiantes desconozcan que algunas acciones tienen efectos negativos en las instituciones estadounidenses debido a diferencias culturales.1 Lo que muy posiblemente se ve reflejado en cómo la percepción del plagio por parte de algunos puede fundarse en supuestos históricos y culturales.2

Kyoungah Lee, International Programming Coordinator & Advisor, University of Pittsburgh. Photo: AFP Justin Merriman.
Kyoungah Lee, International Programming Coordinator & Advisor, University of Pittsburgh. Photo: AFP Justin Merriman.

Durante el año académico 2015 – 2016 el número de estudiantes internacionales en los Estados Unidos aumentó a 1.043.839, y esto es gracias a que las instituciones de educación superior y las universidades en este país cada vez se preocupan más por atraerlos. Más del 60% de esos estudiantes provienen de países asiáticos, especialmente de China, India, Arabia Saudita y Corea del Sur.3 Cabe resaltar que los sistemas educativos de esos países son muy diferentes del estadounidense y esto puede generar que los estudiantes cometan violaciones académicas que no son intencionales en su país de origen, ya que ellos no tienen una comprensión clara de los efectos negativos y las consecuencias de sus acciones.

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Cuando los estudiantes internacionales piensan en integridad académica, es muy probable que se imaginen copiándose en un examen, más no en la forma adecuada de citar, en ayudar a sus compañeros o en compartir respuestas para una asignación o un examen en casa. Copiar la tarea de alguien seguramente no significa gran cosa en otros países, ya que el rol y el objetivo de la misma pueden ser muy diferentes, y la tarea en general no tiene un gran impacto en la nota final.

Pensemos en un ejemplo clásico de una tarea en Corea del Sur: que el profesor recoja los apuntes de los estudiantes durante la clase, incluyendo lo que él copió en la pizarra, y dar puntos al completar la tarea. Si estamos en una clase de historia, otro ejemplo sería escribir sobre la Segunda Guerra Mundial. En estos casos, los estudiantes tienden a copiar textualmente de Wikipedia o de blogs en línea. Los profesores invierten tiempo escribiendo preguntas difíciles para los exámenes, y esto con el fin de diferenciar a los estudiantes entre sí en la clasificación de la clase, en vez de verificar cuidadosamente el contenido de la tarea. Todo esto debido a que lo que realmente importa a los alumnos es ingresar en una buena universidad. Además, también es claro que los profesores no advierten a los estudiantes de no copiar la tarea de internet o de sus amigos, a pesar de que saben que ellos lo harán porque “copiar” no es un concepto negativo en Corea del Sur. En este país, cuando un estudiante entrega sus tareas sin citas ni referencias, obtiene más puntos por esto.

Aunque a algunos profesores no les guste que los estudiantes copien todo de fuentes de internet, las consecuencias por hacerlo son mínimas. Si esto pasa, por ejemplo, los profesores pueden reducir hasta cinco puntos en una tarea. Dado al ambiente de estudio competitivo que existe en otros países, hacer la tarea puede considerarse una pérdida de tiempo que podría invertirse en estudiar para los exámenes nacionales. También, es muy común durante la educación básica y secundaria que a los estudiantes no se les enseña cómo citar correctamente en formatos APA o MLA. Mientras que, en los Estados Unidos, citar es un concepto muy importante que se enseña desde temprana edad precisamente para evitar el plagio.

Cuando los estudiantes internacionales piensan en integridad académica, es muy probable que se imaginen copiándose en un examen, más no en la forma adecuada de citar, en ayudar a sus compañeros o en compartir respuestas para una asignación o un examen en casa.

Para muchos estudiantes de países asiáticos, aprender consiste en memorizar conceptos y obras de otros, para luego reproducirlas. Me acuerdo que, en clase de inglés, solía memorizar párrafos y me pedían que los repitiera al pie de la letra y en el mismo orden, para demostrar que había estudiado. En verdad fuimos educados para fortalecer nuestra capacidad de memorizar. Antes existía un famoso centro para preparar los exámenes en Corea del Sur: el Instituto Americano de Contabilidad Pública Certificada (AICPA, por sus siglas en inglés) y muchos estudiantes asistían a esas sesiones de revisión. Muchos de ellos trabajaban duro y presentaban el examen de la AICPA en inglés. Después de un mes, algunos investigadores de los Estados Unidos visitaron Corea del Sur porque sospechaban de plagio, y todo porque un grupo representativo de estudiantes tenía las mismas respuestas en la parte escrita. De hecho, no hubo nadie que se hubiera copiado o hecho fraude, pues los estudiantes solo memorizaron las respuestas de algunas preguntas y las escribieron en el examen. Es común que esto también suceda en la parte escrita y oral de algunas pruebas de suficiencia de inglés como TOEIC y TOEFL, porque los estudiantes tienden a memorizar las respuestas palabra por palabra y reproducen todo de manera literal en los exámenes.

Es muy normal en otros países que los estudiantes no duden en pedirle a otro compañero sus notas de clase y sus tareas. Además, a la mayoría no le importará compartirlos pues estos no tienen un papel determinante en sus notas finales. Es por eso que estos estudiantes tienden a colaborar más que los estudiantes estadounidenses. En la cultura coreana, si alguien se niega a compartir, es visto como una persona mala y por eso es excluido. Debido a que en Corea del Sur tenemos un ambiente de estudio competitivo y la clasificación de la clase es lo que realmente importa, algunos estudiantes podrían preocuparse porque un amigo obtenga una nota más alta usando sus apuntes, pues las pruebas se basan en lo que el profesor dice durante la clase. Es por esto que no querrían compartir sus anotaciones, pero sí serían generosos con otros estudiantes en caso de que estos no hayan podido tomar apuntes debido a una emergencia familiar o a una enfermedad.

Es claro que el sistema educativo surcoreano ha ayudado a los estudiantes a aprender muchas materias específicas en un corto tiempo y a ser capaces de entender conceptos de forma detallada y minuciosa. De hecho, este es uno de los principales factores que han ayudado a transformar el país y a que su economía creciera rápidamente durante los últimos 60 años. Lo que no quiere decir que un sistema sea mejor que otro, simplemente que son diferentes. Los estudiantes internacionales no deben justificarse por el simple hecho de que no están acostumbrados al sistema, y los institutos no deben cambiar sus políticas. Independientemente del país en el que se encuentre, es responsabilidad del estudiante no violar ningún código académico de conducta. Sin embargo, los institutos son responsables de educar adecuadamente a los estudiantes para satisfacer sus necesidades, puesto que contar con alumnos internacionales en sus instituciones no es suficiente para que tengan éxito y persigan sus metas académicas. Brindar la formación adecuada depende de una cosa: que los profesores y el personal entiendan las diferencias culturales en la academia y que sepan cómo comunicar sus expectativas y políticas efectivamente a los estudiantes internacionales.

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* Kyoungah Lee, International Programming Coordinator & Advisor, University of Pittsburgh.

Fuentes:

1 Thomas, D. A. (2004). How educators can more effectively understand and combat the plagiarism epidemic. Brigham Young University Education & Law Journal, (2), 421–430.

2 Duff, A. H., Rogers, D. P., & Harris, M. B. (2006). International Engineering Students–Avoiding Plagiarism through Understanding the Western Academic Context of Scholarship. European Journal Of Engineering Education, 31(6), 673-681.

3 Institute of International Education. (2016). “Top 25 Places of Origin of International Students, 2014/15-2015/16.” Open Doors Report on International Educational Exchange. Retrieved from http://www.iie.org/opendoors

Fotografía:

* AFP Justin Merriman.

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