La evaluación en el mundo académico

Sebastián Pulido
03/01/18
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¿Por qué es importante? ¿Qué tipo de evaluaciones están siendo usadas para medir la calidad en la educación? Diferentes paradigmas están emergiendo y por tal razón, las instituciones y los profesores necesitan estar alineados para medir apropiadamente los resultados del aprendizaje y ofrecer una educación centrada en el estudiante.

La evaluación es un término general, pero está siempre presente en el ambiente académico. Hay evaluaciones para calificar y mejorar los programas académicos, así como para el desarrollo institucional, pero se utilizan de manera diferente. A continuación, aprenderemos sobre estas determinaciones, cómo se llevan a cabo y cómo pueden mejorar la educación en el salón de clases.

Evaluaciones basadas en resultados

Ilustracuón Evaluaciones basadas en resultados

Actualmente, las evaluaciones basadas en resultados parecen ser el enfoque dominante para medir y evaluar la calidad de la educación. Para comenzar, es importante entender que un resultado es lo que un estudiante es capaz de hacer con base en el conocimiento adquirido en un determinado programa académico. Los resultados se pueden observar y medir, razón por la cual a los atributos cualitativos se les puede otorgar valores numéricos. Asimismo, un resultado debería ser nombrado de acuerdo con los criterios utilizados para evaluarlo1. Por ejemplo, el atributo ‘pensamiento crítico’ puede, dependiendo de cómo se definan los criterios, consistir en la habilidad del estudiante para inferir información de un texto y formular un argumento crítico a favor o en contra de él, así que la presencia y la calidad de esa habilidad se miden como un resultado.

De esa manera, las evaluaciones basadas en resultados ofrecen una forma para entender la calidad de los programas académicos. Con métodos de evaluación diseñados con atención, se pueden generar datos que sirvan para mejorar el rendimiento del programa en un resultado y, con el paso del tiempo, mejorar potencialmente el proceso académico.

Evaluando el aprendizaje de los estudiantes

Ilustración Calificación estudiantil

Dos de las formas más comunes para medir y evaluar el aprendizaje individual de un estudiante son las evaluaciones ‘formativas’ y ‘sumativas’. La evaluación formativa pretende ser diagnóstica y se describe en ocasiones como ‘de bajo impacto’, pues tiende a tener un impacto más bajo en la calificación final. Sin embargo, es muy importante porque consiste en la retroalimentación que un profesor le da a un alumno. En este tipo de evaluación, el trabajo estudiantil se supervisa en todas las fases de una tarea específica (por ejemplo un proyecto, un taller o una prueba escrita), por lo que se entrega una retroalimentación constante2. La evaluación formativa se usa, en esencia, para identificar las fortalezas y las debilidades de los estudiantes y hacer las mejoras necesarias en áreas específicas en un corto periodo de tiempo. Desarrollar mapas conceptuales, hacer resúmenes de textos o entregar propuestas de investigación son ejemplos de evaluación formativa.

Por otro lado, la evaluación sumativa muestra qué tan bien un alumno ha cumplido con los criterios establecidos en una tarea. También ofrece una evaluación cuantitativa que sirve tanto para retribuir el buen trabajo, como para medir al estudiante en referencia a un nivel de rendimiento estándar3. Con frecuencia se le llama ‘de alto impacto’ pues tiene un peso mayor en la nota final y se presenta en forma de prueba escrita, examen de mitad de ciclo o examen final.

Los métodos mencionados anteriormente, así como múltiples variaciones de ellos como las evaluaciones por criterios o interinas, se aplican generalmente en un enfoque más tradicional de la evaluación que le da más importancia a las respuestas estrictamente correctas o incorrectas, y mide las competencias a través de exámenes de selección múltiple o exámenes escritos. Sin embargo, está aumentando el uso de métodos alternativos y las instituciones están mostrando interés en experimentar con algunos de ellos.

 

Investigación

Experiencia educativa acorde a las expectativas de los estudiantes

La evaluación alternativa se encuentra dentro de los límites tanto de los métodos formativos como sumativos, pero con un enfoque diferente. Lo que la hace ‘alternativa’ es cómo utiliza estos métodos en una forma en que se aleja del escrutinio y la presión para enfocarse en promover el pensamiento crítico y la creatividad4. Por supuesto, los estudiantes siempre van a preferir los métodos de evaluación con los que puedan lograr calificaciones más altas, como es el caso de los métodos alternativos. Sin embargo, los encargados de las evaluaciones en instituciones educativas tradicionalmente han sido reacios a aceptar las demandas estudiantiles sobre cómo deben ser evaluados, pues podría dar la impresión de que suponen un desafío a la autoridad de la institución. Solo hace poco comenzaron los investigadores y las facultades a pensar por qué los métodos en el espectro alternativo generan mejores calificaciones y qué pasaría si la evaluación abandonara las suposiciones tradicionales5.

Investigaciones recientes muestran que los estudiantes prefieren métodos alternativos –lo cual no sorprende– con el portafolio, el proyecto y la autoevaluación como los más populares. Esos métodos revitalizan las evaluaciones sumativas, que se llevan a cabo a través de pruebas escritas o exámenes de selección múltiple, mientras la evaluación alternativa lleva a los estudiantes a escenarios nuevos y los reta a pensar diferente. Como resultado, eso los motiva.

Aunque los métodos alternativos están ganando más terreno, los tradicionales no tienen por qué desaparecer pronto. La manera más efectiva para que las instituciones obtengan resultados diversificados puede ser combinando los dos enfoques, tanto en los métodos de evaluación como en los criterios, lo que puede contribuir a la validez de la evaluación. De acuerdo con una encuesta sobre las percepciones estudiantiles acerca de las evaluaciones de aprendizaje en la educación superior, tanto los métodos de bajo impacto como los alternativos son más populares. Exámenes (tradicional), proyectos y portafolios (alternativos) son los métodos ideales para los estudiantes porque ofrecen tanto resultados cualitativos como cuantitativos con una retroalimentación constante y representan un porcentaje bajo de la calificación final. Del mismo modo, la mayoría de un cuerpo estudiantil tendría al menos un método de evaluación preferido de acuerdo con sus fortalezas y debilidades.

Entender las evaluaciones en el mundo académico

Ilustración Entender las evaluaciones en el mundo académico

Torrance señala que se puede ver una paradoja en la implementación de evaluaciones formativas en la educación superior. Ésta supone que haya alumnos más autodidactas, independientes, críticos y creativos, pero al mismo tiempo pone en práctica procedimientos restrictivos de evaluación. Hay una serie de interpretaciones erróneas sobre las evaluaciones basadas en los resultados y sobre cómo deberían funcionar los métodos de evaluación. Se puede argumentar que la más fundamental es que las instituciones trabajan con un objetivo, pero en el caso de los colegios, institutos o universidades, ese objetivo es producir aprendizaje. Con esto en mente, para que las instituciones puedan cumplir sus metas, la dirección tiene que tomar decisiones y hacer ajustes como corresponda. El paradigma acá queda claro: el éxito de las instituciones educativas se basa en evaluar la calidad de la educación que ofrecen, que a su vez se mide a través de la evaluación del trabajo estudiantil. Por ello, es fácil asumir incorrectamente que tanto las evaluaciones estudiantiles como las evaluaciones basadas en resultados pueden llevarse a cabo de manera simultánea, con prácticas organizacionales trabajando de la mano de prácticas pedagógicas. Así que esto es algo que tratan de evitar los modelos actuales de evaluaciones basadas en resultados.

Resulta interesante que haya aparecido un paradigma de aprendizaje en el que las instituciones se consideran a sí mismas aprendices y por separado llevan a cabo evaluaciones de sus procesos administrativos. Al enfocarse de manera separada en las evaluaciones institucionales, de calificación y de resultados, tanto la esfera académica de una institución educativa como la administrativa, pueden ser medidas y abordadas de manera separada, asegurando siempre que la educación esté centrada en el estudiante.

El enfoque en los resultados también puede ser una aproximación positiva, siempre y cuando estén diseñados para lograr que el aprendizaje sea efectivo en todas las etapas del proceso educativo (K-12 y Educación Superior). Por ello, los resultados están pensados como un objetivo a largo plazo que debería producir aprendizaje para preparar a los estudiantes para la siguiente etapa del proceso académico.

Gráfica tipos de evaluaciones para mejorar la educación

Fuentes:

1 Blackboard Learn Consulting. (2012). An Assessment Guide to Educational Effectiveness

2 Carnegie Mellon University. (n. d.). Whys and hows ef assessment. Retrieved from https://www.cmu.edu/teaching/assessment/basics/formative-summative.html

3 University of Exeter. (n. d.). Principles of assessment. Retrieved from http://www.exeter.ac.uk/staff/development/academic/resources/assessment/principles/types/

4 Petre, A. (2017). The impact of alternative assessment strategies on students. Proceedings of the Scientific Conference AFASES, 2, 157-160. doi:10.19062/2247-3173.2017.19.2.22

5 Crista, N. G. (2017). Student perception regarding learning assessment in higher education. Research Journal of Agricultural Science, 49(1), 182-187.

6 Torrance, H. (2012). Formative assessment at the crossroads: Conformative, deformative and transformative assessment. Oxford Review of Education, 38(3), 323-342. doi:10.1080/03054985.2012.689693

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