Inclinándose hacia el Openness

Ray Henderson
13/01/17
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Cuando me piden reflexionar sobre los estándares abiertos en la educación tecnológica, me siento obligado a contar una anécdota acerca de mi propia experiencia en los años en que esta industria comenzó su expansión. Aproximadamente en el año 2000, cuando me desempeñaba como ejecutivo en Pearson, me convertí en parte importante de la creación del Common Cartridge de IMS, un estándar abierto de base para el intercambio de contenido entre sistemas.
En ese momento, la compañía daba sus inicios rápidamente a estrategias de producto digital y ya empezaba a recoger frutos de aquellos primeros días. Esta escalada en nuestra infraestructura tecnológica me obligó a pensar más profundamente en el futuro, y en el panorama del mercado que surgiría a medida que nosotros y nuestros colegas en publicidad continuábamos en la misma dirección, dado que al mismo paso las plataformas tecnológicas de aprendizaje que teníamos a la mano lograban todo su potencial. Mientras más intentábamos afinar la vista hacia el futuro, mejor lográbamos divisar el caos que se desataría tanto para el educador como para el proveedor.
Como es natural, la competencia hizo su parte y en un tiempo muy corto la industria publicitaria experimentó una explosión de productos digitales. Es decir, aquellos productos de primera generación fueron completamente patentados e incompatibles entre las áreas del conocimiento, incluso para las mismas firmas de publicidad que los crearon en su momento. Cabe agregar en esta historia de mercado, que los actores emergentes de los Sistemas de Gestión de Aprendizaje (Learning Management Systems), cada vez más ganaban terreno como nunca antes se había visto en la historia de la educación tecnológica, representados en más de una docena de plataformas viables que surgían a escala mundial, y entonces es cuando se empezaba a percibir lo que algunos de nosotros ya sentimos en aquella época.Por una parte, el futuro era prometedor, pero por otra, era caótico y confuso. Tiempos turbios como estos eran los que oxigenaban las estrategias de patentes de producto, siendo las únicas que podían ofrecer estabilidad en medio de la confusión, y que tenían suficiente fuerza de mercado como para hacer girar las actividades alrededor de su órbita.
Sin embargo, estoy muy feliz de poder decir que esto no sucedió. Ante este escenario, los actores importantes de la industria de la publicidad dejaron de lado sus armas, hicieron las paces y acordaron un ambiente colaborativo en cuanto a los estándares.

Mi participación en esto fue pequeña, contribuí con los primeros argumentos en apoyo a lo que hoy son las especificaciones para la interoperabilidad de contenido del Common Cartridge de IMS. Canalicé una especificación básica para esta idea y convoqué una reunión secreta en el aeropuerto de O´Hare con mis contrapartes de las mayores casas publicitarias. Esto generó algo de escepticismo al principio, especialmente acerca de las intenciones de Pearson al hacer la primera propuesta; pero tan pronto nos reunimos, fue evidente que un conjunto de fuerzas unió a todos los presentes para acordar lo más pronto posible que debíamos actuar sin demora.

En el caso de algunos actores menores, esto representaba para ellos un camino más económico hacia la inclusión en el mercado, ya que los estándares disminuirían sus costos para satisfacer la demanda. Para los actores mayores, había una clase de interés propio reflejado en el juego, ya  que las consecuencias de permanecer sin hacer nada ralentizaban el desarrollo del mercado. Y, quizás lo más importante, y lo veo cada vez que reflexiono en esto, en lugar de iniciar una nueva creación enfocada en los estándares relacionados con la publicidad, acordamos llevar este proyecto a IMS Global y fortalecer lo que existía en el momento, lo que era más una pequeña semilla que el árbol robusto en el que se ha convertido.

Desde ese entonces, este patrón positivo ha continuado repitiéndose. El impulso gracias a IMS Global ha resultado ser de mucho apoyo, y ellos se han convertido en una verdadera autoridad de convenios en cuanto a los estándares abiertos. Es por esto que han obtenido un lugar importante en la lista de instituciones partícipes, a la que se suma la intervención de prácticamente toda la comunidad de la industria de educación tecnológica en las actividades, y con múltiples estándares adicionales agregados. Trimestralmente se celebra una réplica, una mucho más grande ahora, de aquella reunión que en su momento tuvo lugar en O´Hare, sólo que hoy no es secreta, pues los proveedores más grandes y las instituciones educativas más innovadoras en educación tecnológica envían cada trimestre a estos congresos a sus representantes sobre estándares abiertos. Aunque cada uno tiene sus propios intereses y también algunos conflictos, he logrado entender que las mismas presiones que sentíamos en la reunión de O´Hare todavía se sienten hoy: el progreso nos llama.

En vista de que ningún grupo de intereses corporativos puede prevalecer, tenemos a personas muy bien documentadas, encargadas de resolver problemas y llegar a acuerdos entre ellos.

Martin Luther King hizo famosa una frase inspiradora: “El arco de la moral universal es largo, pero se inclina hacia la justicia”. Trayendo al caso ese mismo optimismo, sugiero que veamos “el arco de la industria inclinarse hacia el openness”. Mientras algunos llegan a esta reunión con miedo al control empresarial, y otros con miedo al estancamiento del mercado sin su participación, de alguna forma, lo que surge de esto es preservar el openness y grabarlo en el panorama de la práctica de la industria.

Para remitirnos a Ilustraciones prácticas de este fenómeno, en la actualidad se incluye la interoperatividad de sistemas básicos con LTI, también conocida como Interoperabilidad de Herramientas de Aprendizaje IMS (IMS Learning Tool Interoperability). Su impacto ha sido increíble, y ahora veo con frecuencia a pequeñas compañías (startups) que nacen atribuyendo su existencia al hecho de haber eliminado de sus innovaciones principales la carga de sistemas de integración de esta industria. Ahora con la interoperabilidad de contenido y de herramientas vigentes, la industria se centraliza en migrar a estándares compartibles para datos de aprendizaje, un área que resulta muy estratégica en todos los niveles educativos. Un primer paso en aras de la coherencia sería consolidar intereses entre la capacitación corporativa y su estándar XAPI/TinCan con el estándar Caliper IMS, creado por Higher Ed, y otros en K12.Parece ser que las personas correctas se ponen de acuerdo en todas las organizaciones de estándares, llegando al mismo punto. Me atrevo a decir que si continuamos por este camino, no pasará mucho tiempo antes de que logremos un estándar coherente y abierto para el transporte de datos de aprendizaje. Esto significaría un gran acelerador para las herramientas de desarrollo analítico y, en últimas, como perspectiva instruccional en cuanto al avance del estudiante y su motivación.
Por último, debo compartir mi entusiasmo por la creación de estándares abiertos para credenciales educativas. Se ha escrito mucho acerca de la disociación de la educación, la creación de micro-credenciales, y sus beneficios para el desarrollo de los estudiantes y de la fuerza de trabajo. Liberar las credenciales de las instituciones y gestionarlas de manera lógica recae, frecuentemente, en un diálogo acerca de los derechos del estudiante. El estándar Open Badge de Mozilla ha surgido como un esquema flexible para describir las credenciales educativas y las transacciones más comunes en todos los niveles. Cabe destacar que ellos también se han aliado con IMS Global, logrando un nuevo punto de encuentro de nuestras mejores cerebros de la industria, lo cual me genera un gran optimismo acerca del potencial próximo. En términos más futurísticos, MTI Medial Lab ha liberado un estándar relacionado para las credenciales, descrito por Open Badges, así como para su almacenamiento permanente en Blockchain, lo que eleva las credenciales digitales a un nivel mundial de distribución, con un grado de permanencia en los mercados financieros e integridad transaccional.

Todo lo que describo anteriormente ha ocurrido desde la concepción hasta la aceptación en 15 años, desde los estándares abiertos en sí hasta la creación de IMS Global como un centro de intercambio de información internacional para que la industria pueda sustentar estos avances.

Y mientras algunos se lamentan que todo esto pudo haber ocurrido más rápidamente, lo cual es sin duda muy cierto, en realidad no es tanto tiempo, si tenemos en cuenta el camino infinito que aún le queda por recorrer a la educación tecnológica. Tampoco es tanto como para evitar pensar en lo que pudo suceder si no hubiésemos llegado a acuerdos en la industria, en el momento en que lo hicimos, para anticipar lo que el futuro nos depararía. Mi deseo es que todos aquellos que están a la vanguardia de las convenciones de la industria continúen su tradición en nombre de todos nosotros, y que “el largo arco continúe inclinándose hacia el Openness”.

 

Fotos by: AFP Kelly Wikinson

Acerca del autor

Ray Henderson
Ray Henderson es un empresario de tecnología educativa. Desarrolló el ahora convencional Companion Website modelo de producto en la industria editorial. Fue ejecutivo clave de productos en eCollege, ANGEL, and Blackboard. Recibió un premio de IMS Global por su rol en el desarrollo de estándares abiertos en la industria. Ahora asesora a empresas jóvenes en ed tech a través de su empresa Lessons Learned Ventures, LLC.
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