Entrevista con la Dra. Jill Biden: los colegios comunitarios.

E-Learn Team y Dr. Jill Biden
17/07/17
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¿Por qué es importante? La Dra. Jill Biden explica la importancia de los colegios comunitarios como motor de la economía estadounidense y cómo estos ayudan a fortalecer las habilidades de sus ciudadanos.

Jill Biden, esposa del vicepresidente de los Estados Unidos, Joe Biden, es madre y abuela, educadora de toda la vida, madre militar orgullosa y miembro activo de su comunidad. Con el lanzamiento de la Fundación Biden en febrero de 2017, ella y su esposo continuarán con el compromiso de fortalecer a la clase media, proteger a las mujeres y los niños contra la violencia, y apoyar a los colegios comunitarios y las familias de los militares.

Como Segunda Dama, la Dra. Biden trabajó para resaltar los sacrificios hechos por las familias de los militares, la importancia de los colegios comunitarios para el futuro de Estados Unidos y para aumentar la conciencia en las áreas de particular importancia para las mujeres, mientras al mismo tiempo ejercía como profesora de inglés de tiempo completo en un colegio comunitario en el norte de Virginia.

Ella siempre ha dicho que los colegios comunitarios son “uno de los secretos mejor guardados de los Estados Unidos”. Como profesora, es consciente de que los colegios comunitarios han mejorado la vida de muchos de sus estudiantes. Como Segunda Dama, luchó por subrayar el papel de los colegios comunitarios en la creación de la mejor y más educada mano de obra del mundo. En el otoño de 2010, fue anfitriona en la primera Cumbre de la Casa Blanca sobre los Colegios Comunitarios con el Presidente Obama, y continuó trabajando en este objetivo en nombre de la Administración, visitando a estudiantes y maestros en sus campus, así como a representantes de la industria alrededor del país. Dos años después, en el 2012, viajó por todo el país como parte de la gira “Del Colegio Comunitario a una Carrera” para destacar las asociaciones exitosas de la industria entre estas instituciones educativas y los empleadores.

Dr. Jill Biden meets with students during her Community College to Career bus tour in 2012. Foto: Gary Fabiano / U.S. Department of Labor.
Dr. Jill Biden meets with students during her Community College to Career bus tour in 2012. Foto: Gary Fabiano / U.S. Department of Labor.

Como madre militar, la Dra. Biden entiende de primera mano lo difícil que puede ser tener un ser querido enviado a prestar servicio militar en el extranjero. El libro para niños de la Dra. Biden, “Don’t Forget, God Bless Our Troops”, fue lanzado en junio de 2012. Inspirado en hechos de la vida real, el libro cuenta la historia de una familia militar luego del servicio, a través de la experiencia de la nieta de la Dra. Biden, Natalie, durante el año en que su padre fue enviado a Irak. El ejemplar también incluye recursos que los lectores pueden tener en cuenta para apoyar a los miembros del servicio militar y a sus familias.

A través de su iniciativa Joining Forces, la Primera Dama Michelle Obama y la Dra. Biden enviaron un mensaje nacional a todos los estadounidenses para que tomen medidas y formas de apoyar e involucrar a las familias militares en sus propias comunidades. Ésta tiene como objetivo educar, desafiar y estimular la acción de todos los sectores de nuestra sociedad: ciudadanos, comunidades, negocios, organizaciones sin ánimo de lucro, instituciones religiosas, organizaciones filantrópicas y gobierno, para asegurar que los miembros del servicio, los veteranos y sus familias tengan las herramientas necesarias que garanticen el éxito a lo largo de sus vidas. En JoiningForces.gov, los estadounidenses pueden encontrar muchas maneras para tomar acción.

En 1993, después de que cuatro de sus amigas fueran diagnosticadas con cáncer de mama, la Dra. Biden comenzó la Iniciativa de Biden Breast Health en Delaware, que ha educado a más de 10.000 chicas en la secundaria sobre la importancia de la detección temprana de esta enfermedad. La Dra. Biden y el Vicepresidente también sirvieron como Honorary Co-Chairs for the Global Race for the Cure en Washington, D.C. Como Segunda Dama, continuó destacando la importancia de la investigación del cáncer de mama y su detección temprana.

La Dra. Biden ha sido educadora por más de tres décadas. Antes de mudarse a Washington, D.C., enseñó inglés en un colegio comunitario en Delaware, en una escuela secundaria pública y en un hospital psiquiátrico para adolescentes. En enero de 2007, obtuvo su Doctorado en Educación de la Universidad de Delaware. Su tesis se enfocó en maximizar la retención estudiantil en los colegios comunitarios. También tiene dos maestrías, las que logró al mismo tiempo mientras trabajaba y levantaba una familia. E-Learn tuvo el honor de hablar con ella de su perspectiva sobre la educación.

¿Le gustaría contribuir a E-Learn sobre este tema? Envíe su propuesta ahora.

¿Qué le motivó a ser educadora? ¿Hubo algún momento o influencia determinante en su vida que le hizo seguir este camino?

Jill Biden.

A medida que iba creciendo, tuve la oportunidad de ver a mi abuela enseñar en su escuela en un salón de clases. Tenía un entusiasmo contagioso por el aprendizaje y estaba perdidamente apasionada por la lectura. Nunca olvidaré escucharla leer Mary Poppins en voz alta, con cada niño cautivado por su voz – ¡incluida yo! En ese momento, entendí lo poderosa que podría ser la enseñanza con solo observarla a ella.

Mi abuela inspiró mi amor por la lectura, el cual ha estado conmigo toda la vida. Cuando empecé a ser educadora, quería ayudar a sembrar esas habilidades en mis estudiantes, incluso en aquellos que no tuvieron la suerte de tener maestros como mi abuela desde el principio. Es por esto que enseño la lectura correctiva, tratando de ayudar a aquellos de todas las edades no sólo a que aprendan a leer, sino también a amar la lectura.

En el complejo panorama de la educación global, ¿qué papel pueden desempeñar los educadores para ayudar a los estudiantes a superar los obstáculos hacia el éxito?

Jill Biden.

Los grandes maestros hacen toda la diferencia, porque lo más importante que enseñan no es lo que está en un tablero, sino como ayudan a los estudiantes a pensar de diferentes maneras. Se trata de enseñarles a los alumnos a creer en ellos mismos.

Cuando los maestros se conectan con estudiantes de esa manera, los frutos son enormes. La confianza construida en una clase de matemáticas podría ayudar a un estudiante a terminar un libro en el pasillo de una clase, o creer que la universidad es una meta alcanzable, o incluso sentar las bases para lograr el éxito en el tiempo.

Eso es a lo que creo que los estudiantes se refieren cuando dicen que un maestro cambió sus vidas. Lo más probable es que el material del aula se desvanezca en cierta medida con el paso del tiempo. Pero ¿ayudar a alguien a cambiar la forma en que se ven a sí mismos? Eso, en verdad es poderoso.

Usted es profesora en un colegio comunitario y una fuerte defensora de su importancia, ¿qué papel cree que deben desempeñar los colegios comunitarios en el futuro de la educación?

Jill Biden.

Un gran número de los empleos disponibles en este país requiere algún tipo de educación superior. Así que el simple hecho es que, para que nuestra economía funcione y para que los miembros de nuestras comunidades tengan la oportunidad de conseguir empleos buenos, gratificantes y bien remunerados, necesitamos que la educación superior sea más accesible. Eso es exactamente lo que hacen los colegios comunitarios, y lo hacen para estudiantes de todas las edades y bajo cualquier circunstancia de la vida. A veces se trata de ofrecer una oportunidad a una persona que sueña con entrar en un oficio. Otras veces consiste en tener clases flexibles, para que el estudiante pueda preocuparse por el cuidado de la familia, mantener un trabajo y continuar su educación al mismo tiempo. O también puede ser, que es el camino más asequible hacia un grado de cuatro años en los momentos en que el costo de la universidad es cada vez más alto.

Para mí, la conclusión es la siguiente: Si quieres aprender una habilidad que puede ayudar a tu comunidad y proporcionar una vida mejor a tu familia, deberías tener esa oportunidad; sin importar tu edad, de dónde vienes o cuánto dinero produzca tu familia. Los colegios comunitarios son una de las mejores herramientas que tenemos para ayudarnos a llegar a ese punto.

“Si quieres aprender una habilidad que puede ayudar a tu comunidad y proporcionar una vida mejor a tu familia, deberías tener esa oportunidad.”

Sabemos por investigaciones que hemos hecho que los estudiantes se están tomando más tiempo para completar sus grados, ¿qué cree que podemos hacer para ayudarlos a graduarse a tiempo? ¿hay alguna manera en que la tecnología pueda ayudar?

Jill Biden.

Si queremos que más estudiantes se gradúen a tiempo, lo más importante que podemos hacer es invertir en la educación inicial. Sé que es poco intuitivo centrarse en el principio para resolver un problema que se ve al final de la educación, pero como todos sabemos, la educación se basa en sí misma. Si las bases no son sólidas, va a ser cada vez más difícil de extenderla en los últimos años.

Y también creo que la tecnología puede ayudar a ubicar a los estudiantes en el ahora y fortalecer las bases en los lugares que son inestables.

Hace un par de años, visité un laboratorio en el Colegio Comunitario de Austin donde los profesores enseñaban matemáticas a través de la tecnología para identificar áreas específicas donde los estudiantes necesitaban más ayuda. Los resultados fueron increíbles. Por ejemplo, una mamá primeriza que estaba trabajando de tiempo completo mientras iba a la universidad por la noche, me dijo que había luchado contra una ansiedad por las matemáticas durante toda su vida, pero, el uso del laboratorio le ayudó a conquistar conceptos que para ella eran desafiantes. ¡Ahora quiere ser maestra de matemáticas!

Como profesora, ¿cómo ha utilizado la tecnología en sus clases?

Jill Biden.

Probablemente la tecnología más avanzada que he usado en mi salón de clase es el video 3D con Google Cardboard. La implementación de una tecnología tan emocionante como ésta, es una manera sencilla de involucrar a los estudiantes, y puede inspirarles a pensar críticamente sobre el mundo que nos rodea. Realmente es algo mágico.

En mi día a día, y esto no es adulación sino la verdad, la tecnología que más uso en mis clases es Blackboard. Es muy provechoso tanto para mí, como para mis estudiantes tener todo en un lugar fácilmente accesible, desde mi plan de estudios hasta los artículos adicionales que sugiero para los estudiantes que desean adentrarse más en ciertos temas. He sido testigo de cuánto les ayuda a ellos a permanecer conectados a sus estudios, y cómo puede ser útil también para los padres que necesitan por su parte cierta visibilidad en la educación de sus hijos.

Blackboard también ayuda a construir comunidad en una clase, que es una de las cosas más importantes para mí. Los foros de discusión son un lugar para mis estudiantes, incluso para quienes se sienten nerviosos al comunicarse en el aula, gracias a los foros los estudiantes logran comprometerse conmigo y entre ellos de manera reflexiva.

Y debo reconocer que el hecho de que todavía soy novata en algunas cosas de esta tecnología me une más a mis estudiantes. A ellos les encanta enseñarme sobre esto, ¡y a mí me encanta aprender! Es un intercambio divertido de roles.

"Debo reconocer que el hecho de que todavía soy novata en algunas cosas de esta tecnología me une más a mis estudiantes. A ellos les encanta enseñarme sobre esto, ¡y a mí me encanta aprender! Es un intercambio divertido de roles."

¿Qué es lo que más le entusiasma cuando piensas en el futuro de la educación?

Jill Biden.

Estoy emocionada porque veo a los maestros cada vez con más y más herramientas a su disposición para conectarse con los estudiantes.

Estábamos hablando de nuevas tecnologías, y eso es definitivamente parte de esto. A principios de este año estuve en Tennessee, y vi a los maestros haciendo exámenes sobre computación, los cuales pedían comprensión de lectura e incluían preguntas de vocabulario útil basadas en el desempeño de los estudiantes. Estaban tan comprometidos, que se podía ver su confianza en la forma como se construyó la lección.

Pero la nueva tecnología es solo una herramienta más que tienen los maestros a su disposición. Cuando estaba en Malawi, vi a un profesor que basaba las lecciones a través de la rima y la canción. Fue impresionante ver la cantidad de alegría y comprensión que obtuvo a través de esa técnica que es probablemente tan antigua como la enseñanza misma. Así que, creo que es importante que los maestros recuerden que las técnicas no están cambiando, solo se están expandiendo.

¿Es usted optimista acerca de las tendencias actuales de la educación global?, ¿están las sociedades y naciones en general haciendo un buen trabajo implementando este gran ecualizador?

Jill Biden.

Sí, soy muy optimista. Claramente, el progreso es desigual, siempre lo es. Y en mis viajes, he visto algunas situaciones desgarradoras con escuelas y estudiantes que no están recibiendo los recursos que necesitan. Pero esto también me ha inspirado el corazón y me ha dado fuerza y determinación.

Cuando estaba en la India, observaba a niñas que venían de algunos de los barrios más pobres, vestidas para ir a la escuela en camisas blancas almidonadas. Se vestían con un cuidado increíble, porque su educación era una de las cosas más importantes en sus vidas.

En una ocasión, conocí a una directora de una escuela de chicas en Jordania, una escuela primaria fuera de Ammán, llamada Maha Al Ashqar. Con los recién llegados refugiados sirios, sus clases se estaban llenando de gente, y ella sabía que no tenían los recursos para recibir a otras niñas nuevas. Pero tampoco podía seguir desesperada, llorando con las madres. Así que se inventó una solución: enviar a su hija a la escuela con una silla, cualquier silla que pudiera encontrar, y así podría inscribirse. Desde entonces, con varias sillas viejas y la ayuda de esas madres sirviendo como asistentes de maestros, ella ha sido capaz de inscribir a 65 nuevos estudiantes refugiados.

Historias como esa me dan mucha esperanza.

En los Estados Unidos y en el mundo, hemos visto una nueva revisión del propósito de la educación superior que refleja un mayor cambio hacia la preparación de la fuerza de trabajo. ¿Cree que esto sucede? ¿Por qué, o por qué no?

Jill Biden.

Veo que esto sucede, porque a medida que los trabajos se vuelven más técnicos, requieren más entrenamiento. Los colegios comunitarios y los programas de aprendizaje en particular están ayudando a cerrar la brecha de habilidades.

Hace un par de años, organicé una gira en autobús con el Secretario de Trabajo llamado “Community College to Career”, que destacó las asociaciones entre la industria y los colegios comunitarios para ayudar a entrenar a los trabajadores. La administración también fue anfitriona de la primera Cumbre de Aprendizaje de la Casa Blanca e invirtió en programas de aprendizaje en todo el país.

Nos concentramos en la preparación de la fuerza de trabajo porque creemos profundamente en ella. Como profesora, veo lo comprometidos que están mis estudiantes cuando saben que lo que están aprendiendo les será de gran utilidad. Y todos estamos bien cuando las empresas encuentran a los trabajadores que necesitan para hacer mejor el trabajo, y cuando la gente halla el trabajo que necesita para vivir su vida con calidad.

Dr. Jill Biden, es una educadora estadounidense. Está casada con quien fue vicepresidente de los Estados Unidos, Joe Biden, y por tanto fue segunda dama de Estados Unidos desde el 20 de enero de 2009 hasta el 20 de enero de 2017.

Fotos: Ralph Alswang y Gary Fabiano / U.S. Department of Labor.

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