El estudiante como prioridad, la clave del éxito institucional

Priscila Zigunovas
28/11/17
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¿Por qué es importante? Las instituciones ya no tienen otra alternativa que centrarse en sus estudiantes, pues esto se ha convertido en una necesidad imperiosa. Y el camino para lograrlo no es otro que pensar como estudiante.

La enseñanza personalizada, servicios y estrategias de mercadeo son algunas de las características de las instituciones que piensan primero en sus estudiantes. 

Actualmente, muchas instituciones de educación superior, especialmente en Estados Unidos, se enfrentan a grandes retos: una matrícula cada vez menor, la asignación de fondos según su desempeño y la fuerte competencia. Todas estas adversidades hacen que las instituciones tengan que pensar e implementar métodos para recuperarse y crecer. 

Una solución que se plantea ante estas dificultades es hacer lo que toda organización debería: concentrarse en su público objetivo, en este caso, los estudiantes. Para empezar, sería bueno plantearse preguntas como “¿Cuáles son las expectativas de los estudiantes?”, “¿Les estamos ofreciendo los mejores servicios y apoyo?” o “¿Nuestro mensaje de mercadeo es relevante?”. Al final del día, el éxito del estudiante supone el éxito de la institución.  

Convertirse en una institución centrada en el estudiante requiere un enfoque integrado que le brinde a los alumnos una experiencia educativa satisfactoria y un retorno sobre su inversión. Puede haber muchos retos y obstáculos en el camino, pero alcanzar la meta vale el esfuerzo. 

Una matrícula cada vez más baja 

En diciembre de 2016, un estudio realizado por el National Student Clearinghouse Research Center (organización educativa sin fines de lucro) reveló que la matrícula estudiantil tanto de pregrado como de posgrado en el período de otoño se redujo en un 1,4% en las universidades estadounidenses.1 Esto representa una disminución con respecto a los 20,6 millones estudiantes matriculados en 2011 cuando alcanzó su nivel más alto; y en 2016 (quinto año en declive) se obtuvo un 19,01 millones: es decir, una reducción global de 1,59 millones de estudiantes. Esta caída es mucho más pronunciada en institutos educativos con fines de lucro, y la única razón por la cual el porcentaje no fue más alto, fue la permanencia de los estudiantes mayores de 24 años.2 

Estudios recientes enumeran algunas de las posibles razones de esta caída: las tarifas de matrícula se han vuelto inaccesibles para los estudiantes y las instituciones no ponen tanta atención en los resultados de los estudios sobre la futura carrera de los estudiantes, así que estos últimos no ven un prospecto de retorno sobre la alta inversión que implica pagar por un título universitario; y, quizá, los estudiantes más avanzados dejan sus estudios para trabajar.3 Por lo tanto, responder a esos retos y comprender las necesidades de los estudiantes se han vuelto necesidades importantes. 

Photo Brook Bock, Blackboard’s vice president for Mobile & Student Success.
Brook Bock, Vice President for Mobile & Student Success de Blackboard. 

¿De qué se trata el éxito del estudiante? 

Aunque tradicionalmente las instituciones miden el éxito del estudiante con datos, como el número de estudiantes retenidos y graduados, el éxito se vuelve mucho más personal cuando se evalúa individualmente. “El significado del éxito del estudiante varía en función de varios factores fundamentales, incluyendo los resultados específicos que cada estudiante desea para su futuro”, nos cuenta Christina Fleming. “Por ejemplo: ¿Quieren credenciales para ascender en su trabajo? ¿Quieren cambiar de área? ¿O acaso quieren algo más personal, como cumplir una meta de toda la vida y obtener un diploma de licencia o aprender sobre un nuevo interés?”. 

La tecnología ha ayudado enormemente a cambiar la forma en que las instituciones pueden ayudar a los estudiantes a cumplir sus metas educativas y profesionales. “Blackboard ha sido pionero en el avance de la enseñanza y el aprendizaje durante dos décadas. Sin embargo, el éxito del estudiante depende de muchos factores tanto dentro como fuera del aula. Para cubrir las necesidades holísticas que tienen las instituciones actualmente, hemos creado un sistema interconectado de apoyo, fundamentado en los resultados de la analítica. Esta herramienta le permite a los instructores y consejeros entender y satisfacer las necesidades de los estudiantes de manera más contextualizada, personalizada y oportuna”, nos dice Brook Bock. 

Poder proveer ayuda oportuna es especialmente importante ahora que más y más estudiantes trabajan y estudian al mismo tiempo. “Sabemos que cuatro de cada cinco estudiantes estadounidenses deben trabajar y estudiar, así que entre la universidad y sus demás obligaciones no tienen tiempo para buscar los recursos que tienen a su disposición”, agrega Bock. Ahora, la tecnología permite a los estudiantes informarse sobre plazos clave y facilita el acceso a los recursos disponibles y a la información de los cursos. 

Retos para las instituciones 

Según Fleming, uno de los retos más grandes para las instituciones que desean centrarse más en el estudiante yace en mantenerse al tanto de las expectativas y cambiantes perspectivas a futuro de sus estudiantes. “Las instituciones deberán tratar con distintos tipos de estudiantes con expectativas particulares, arraigadas a los grandes cambios en la sociedad y al mundo en general. Los educadores deben mantenerse al tanto de esos cambios y hablar con ellos, escuchar sus puntos de vista y no hacer las cosas como siempre las han hecho”, afirma. 

Otro de los grandes retos para las instituciones incluye trabajar en conjunto con los empleadores, tomar grandes decisiones de inversión y hacer más con menos. “Los institutos tienen que estar al tanto de todos los factores importantes que ya he mencionado y satisfacer las necesidades de la institución, al mismo tiempo. Una de esas necesidades es la de asegurar que sus programas sean válidos, que sus mensajes y comunicaciones tengan la orientación adecuada y que el apoyo ofrecido a los estudiantes sea apropiado”, explica Fleming. 

Photo Christina Fleming, Blackboard’s vice president for Marketing & Enrollment
Christina Fleming, Vice President for Marketing & Enrollment de Blackboard 

Las tendencias en el aprendizaje centrado en el estudiante 

La educación del futuro es cada vez más personalizada, conveniente y relevante dentro del contexto que la rodea. A modo de ejemplo, cabe mencionar cómo el uso de la tecnología móvil se ha convertido en una de las tendencias más importantes en la educación. De acuerdo con datos recientes, los estadounidenses pasan cinco horas al día viendo sus dispositivos móviles, cifra que aumenta año tras año.4  

Es por esto que Blackboard ha hecho una considerable inversión en tecnología móvil desde 2011. Hoy en día, hay experiencias personalizadas para profesores y estudiantes en las aplicaciones Blackboard Instructor y Blackboard Learn, respectivamente. 

“Con el uso de la tecnología móvil, le damos a los estudiantes la oportunidad de dedicarse a su educación cuando más les convenga, mientras ofrecemos a los profesores e instructores herramientas predictivas sobre sus estudiantes, acompañadas de datos analíticos descriptivos y opiniones reales de los estudiantes”, afirma Bock. 

Esto ha mejorado considerablemente la interacción que los profesores e instructores mantienen con sus estudiantes. “Una de las grandes frustraciones de los estudiantes con los instructores es que estos últimos no conocen el contexto de su proceso educativo. Gracias a la analítica, las conversaciones son más sustanciosas y los estudiantes se sienten más conectados con su sistema de apoyo. Además, las perspectivas predictivas permiten a los instructores apoyar a los estudiantes que necesitan ayuda desde el principio y no después de que haya fallas graves”. 

Las comunicaciones también se deben personalizar 

La necesidad de personalizar también es pertinente en lo que respecta a las tácticas comunicacionales y de servicios, incluyendo el mercadeo centrado en el estudiante. Según Fleming, “todo mensaje que se comparta con un estudiante (incluso antes de iniciar su proceso de inscripción), o toda comunicación que ocurra en un sitio web, en un anuncio específico o en los diversos canales de redes sociales disponibles, debe estar fundamentada en las distintas necesidades personales de los estudiantes”. 

Para continuar, señala que los posibles estudiantes deben sentir que la institución está al tanto de sus necesidades. Cada nueva generación quiere aún más personalización en su aprendizaje y en la interacción con los profesores y sistemas de apoyo, e ignora por completo todo lo que sea genérico. Así, la personalización es clave para el éxito del estudiante y para el éxito, a largo a plazo, de la institución: si el estudiante tiene éxito, la institución crece y aumenta sus ingresos, lo cual le permitirá reinvertir en los aspectos que funcionan”. 

Fleming recomienda a las instituciones descartar la mentalidad de “talla única” y enfocarse en crear mensajes y experiencias personalizadas. Según explica, la mejor manera de lograr este objetivo es entender a los estudiantes. Las necesidades, preferencias y comportamientos de los distintos grupos estudiantiles para quienes trabaja la institución. 

Una manera de personalizar el mercadeo es concentrarse en la meta de cada estudiante. Por ejemplo, se pueden utilizar las comunicaciones y sistemas de apoyo para hablarle a los estudiantes específicamente acerca del retorno de su inversión y el logro de sus objetivos finales. “Podemos describirle al estudiante el contenido de un programa o pensum, pero es mucho mejor ofrecerle un vistazo de los potenciales logros que obtendría con una credencial o un título. Por lo tanto, cuando pensamos en aprendizaje centrado en el estudiante, pensamos a largo plazo en las metas del estudiante y en la forma en que la institución los ayudará a alcanzarlas”. 

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Valores institucionales 

El último paso que las instituciones deben dar para centrarse más en los estudiantes es descubrir y definir sus valores institucionales. “Tener valores institucionales específicos es uno de los elementos principales para asegurar una experiencia estudiantil ideal”, dice Fleming. “Por ejemplo, se debe pensar en lo que implica pertenecer a la institución: si ésta es incluyente, confiable, flexible, y en cómo los estudiantes pueden acceder al aprendizaje. La mayoría de las universidades ya han hecho esta reflexión, pero antes de intentar mejorar la experiencia estudiantil deben tomar nota de esos valores y definirlos, para luego usarlos en la construcción de una mejor experiencia estudiantil y así avanzar”. 

 

Brook Bock, Vice President for Mobile & Student Success de Blackboard 

Christina Fleming, Vice President for Marketing & Enrollment de Blackboard 

Fotos:

AFP Kena Betancur

Fuentes: 

1Farber, M. (2016, December 19). College Enrollment Declines for Fifth Straight Year. Retrieved October 17, 2017, from http://fortune.com/2016/12/19/college-enrollment-decline. 

2National Student Clearinghouse Research Center. (2016, December). Current Term Enrollment Estimates – Fall 2016. Retrieved October 17, 2017, from https://nscresearchcenter.org/wp-content/uploads/CurrentTermEnrollment-Fall2016.pdf. 

3Korn, M. (2016, December 19). College Enrollment Drops 1.4% as Adults Head Back to Work. Retrieved October 19, 2017, from https://www.wsj.com/articles/college-enrollment-drops-1-4-as-adults-head-back-to-work-1482123660. 

4Perez, S. (2017, March 03). U.S. consumers now spend 5 hours per day on mobile devices. Retrieved October 19, 2017, from https://techcrunch.com/2017/03/03/u-s-consumers-now-spend-5-hours-per-day-on-mobile-devices. 

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